Posteado por: administrador | 13 de abril de 2012

Consejos para particulares y comunidades de vecinos al contratar una reforma o rehabilitación.

Fuente:afincasvertical.over-blog.es

Cuando se plantea la necesidad de contratar un técnico para dirigir la ejecución de sus reformas o rehabilitaciones la respuesta suele ser la misma:

YO NO ME COMPLICO, SI NECESITO UN TÉCNICO, QUE LO PONGA EL CONSTRUCTOR”.

“La solicitud de licencia de obras”
Cuando un particular o una comunidad de vecinos necesitan realizar obras de reforma o rehabilitación a lo primero que se tiene que enfrentar es a la burocracia de su ayuntamiento de turno.

En la concejalía de urbanismo les dirán que para obtener la pertinente licencia de obras necesitará, además del pago de las tasas reglamentarias, contratar un técnico habilitado que le redactará la documentación necesaria para la ejecución y legalización de la obra, bien mediante un proyecto, la dirección de obra o cualquiera que sea la necesidad de la obra a realizar.

Como es lógico, esto sólo será necesario cuando se trate de obras de cierta complejidad, riesgo o entidad (es decir, cuando así lo exija su ayuntamiento).

“Necesito un Constructor que haga la obra”
Sin embargo, si bien este es el cauce normal a seguir, la mayoría de los particulares, comunidades y administradores de fincas se saltan este paso y directamente solicitan presupuestos a empresas y  contratistas a los que les piden que incluyan en la oferta “TODO” (la ejecución material, costes de legalización y honorarios del técnico). Y aquí comienza el primer error al hacer una obra.

“El técnico que lo aporte el constructor”
En la mayoría de los casos, los particulares, comunidades y administradores de fincas, bien por ignorancia o quizás por comodidad, prefieren que sea el contratista quien se ocupe de hacer los trámites técnicos y urbanísticos necesarios para la legalización de la obra, pero ignoran los problemas que esto les puede acarrear en el futuro.

En estas circunstancias, el contratista propondrá a un técnico con el que colabora habitualmente, que no le es muy exigente y no pone muchos problemas cuando se salta la seguridad de los trabajadores o cuando la calidad de los materiales empleados o del trabajo realizado no es todo lo buena que debiera. Además, en estas circunstancias el técnico estará siempre en deuda con el contratista, y en buena lógica, defenderá los intereses del que le aporta carga de trabajo, aunque no sea éste quien legalmente le contrata y paga.

“¿Por qué necesito un técnico?”
Esto es así, porque la Ley de Ordenación de la Edificación (LOE)  hace al promotor en todas sus variables (particulares, comunidad de vecinos, cooperativas, etc…) el principal responsable de todo lo que sucede en la obra, o lo que es lo mismo, que si sucede un accidente o hay algún vicio, En todo caso, el promotor responderá solidariamente junto a los demás agentes intervinientes.

Por ello, la legislación exige al promotor que contrate un técnico habilitado que se ocupe de realizar la documentación necesaria para la ejecución de las obras, que vele y sea responsable de la seguridad de los trabajadores y vigile la calidad de los materiales empleados y de los trabajos realizados.

“Entonces, ¿a quién defiende el técnico?”
Como es de imaginar, si el técnico se ve coaccionado por las circunstancias en la realización de sus competencias, lo más probable es que surja algún problema que a veces puede tener consecuencias traumáticas.

Además, algunos contratistas graban un porcentaje en la partida correspondiente a los honorarios del técnico, es decir, aumentan el coste de dichos servicios y con ello su beneficio por el mero hecho de aportar un técnico que trabajará a su servicio, con el encarecimiento innecesario de la obra.

“¿Cuál es la opción correcta?”
Por lo tanto, cuando un particular o comunidad de propietarios necesita los servicios profesionales de un técnico, les será más económico e interesante que la legalización de la obra se la haga directamente un técnico contratado por el promotor.

La razón es que la ley  lo exige para que los trabajos se realicen conforme a las buenas prácticas de construcción, cumpliendo la normativa en materia de calidad, de seguridad y salud en el trabajo, y con ello, proteger los intereses del promotor (en este caso los particulares y las comunidades de vecinos).


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Categorías

A %d blogueros les gusta esto: